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Un portal, la entrada a tu oficina… Muchos lugares mejoran con plantas. Nosotras diseñamos y te proponemos un plan para reverdecer ese espacio que está un poco desolado.
Mira algunos de nuestros trabajos:
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Un portal, la entrada a tu oficina… Muchos lugares mejoran con plantas. Nosotras diseñamos y te proponemos un plan para reverdecer ese espacio que está un poco desolado.
Mira algunos de nuestros trabajos:
Planifica tu huerta de primavera-verano con estos sencillos pasos. La primavera comienza a acercarse poco a poco y las ganas de empezar a sembrar y a pensar qué vamos a tener en nuestros balcones, terrazas o terrenos se incrementan día a día. Hay que decir que esta época es de las más productivas del año, pero eso hace que al mismo tiempo sea uno de los momentos más complejos, ya que tenemos muchos frentes abiertos.
Planificar, planificar, planificar. Nosotras siempre recomendamos hacer un trabajo real de diseño y planificación del espacio en el que queremos plantar. Ya que visualizar en un papel (o el medio que prefieras) permite ser conscientes del espacio y la orientación con la que vamos a contar. Estos dos items marcarán con facilidad la elección de qué hortalizas, flores o aromáticas vamos a plantar.
Siempre es importante guardar bien estos documentos porque a futuro nos ayudarán con la rotación de cultivos (pronto hablaremos de estos en concreto). Pero además podemos repetir a futuro este diseño si nos ha funcionado o saber qué modificar para mejorarlo, cosas a tener muy en cuenta, cuando pensamos en qué plantar.
Evidentemente el espacio con el que contamos, definirá qué vamos a poder plantar. Un balcón puede ser un pequeño huerto sin dudarlo, en macetas, jardineras o cualquier tipo de contenedor que nos queramos preparar. Siempre sabiendo qué necesidades de espacio o sol tiene cada planta. Por ejemplo, las espinacas exigen poco espacio y muy poco sol directo, perfecto para muchos balcones de ciudad. Pero cuidado que con temperaturas muy altas pueden espigarse. Una sola planta de tomate necesita 20 litros en un marco de 40×40, para que las raíces se extiendan a su gusto. Y así asegurar un crecimiento idóneo para nuestra planta y más posibilidades de una buena productividad.

tenemos que planificar también cómo vamos a poner en la tierra lo que queremos cultivar. La mayoría de semillas hortícolas de primavera y verano se deben comenzar en semilleros, sobre todo, solanáceas y cucurbitáceas. Ya que cualquier cambio brusco de temperatura puede afectar a su crecimiento. Se comienzan los semilleros en febrero-marzo para empezar a trasplantar cuando la planta ya alcanza unos 10-15 cms. Lo ideal sería trasplantar en mayo, ya que así nos podemos asegurar que no va a sufrir heladas. Y si queremos o podemos trasplantar antes debemos proteger el cultivo de alguna manera, para que no se vea afectado.
Semillero de Alvéolos (varios tamaños)
Si preferimos comenzar desde el plantel, tendremos que esperar, por lo menos, a finales de marzo para poder trasplantar a medida que va llegando. Pero siempre teniendo en cuenta y siendo muy cuidadosos con las temperaturas, ya que se nos pueden estropear con fríos inesperados.
La luz va a marcar y definir que podremos tener en nuestro huerto. Hay que tener clarísima la orientación en la que está nuestro espacio de cultivo, porque así podremos saber con qué horas de sol vamos a contar. Tener mínimos y máximos, ya que hay muchas plantas que son muy exigentes, como las solanáceas (tomates, berenjenas, pimientos o patatas). En función de esto podremos reservar los lugares con más sol para unas plantas y los que tengan más sombra para otras.
Este tema nos puede ayudar en muchos sentidos. Si planificamos bien qué cultivo irá junto a cual, ya no solo será más sencillo poder organizar bien nuestro huerto, sino también aprovechar al máximo las propiedades de unas plantas junto a otras, además de curarnos en salud para el futuro con el tema plagas y optimizar el espacio y el crecimiento.
Una de las asociaciones más antiguas es de origen precolombina, llamada Milpa. Y hace poco, gracias a uno de nuestros talleres presenciales nos enteramos que Milpa tiene muchos significados, entre ellos reunión, asociación, o espacio de diálogo. Esta combinación une a la perfección el maíz, la calabaza y las judías. Aunque esta asociación se puede hacer con cualquier tipo de leguminosa y cualquier tipo de cucurbitácea, es mucho mejor, para el aprovechamiento de la asociación, que usemos leguminosas de enrame (trepadoras) y cucurbitáceas de hoja grande aunque podríamos poner incluso pepino o calabacín.
El maíz aporta un tallo fuerte y alargado que va a servir de tutor a las judías. La judía aporta, principalmente, nitrógeno al suelo, cosa que va a exigir mucho la calabaza. Y la calabaza, al ser rastrera, nos ofrece un acolchado perfecto para nuestro suelo manteniendo la humedad. Ninguna va a obstaculizar el crecimiento de las otras. Se aportan nutrientes y no compiten por las mismas necesidades. Y la variedad atraerá a diferentes insectos, biodiversidad en estado puro.
Combinación de tomate, lechuga, cebolla (zanahoria o ajos) y albahaca. En este caso combinamos según los tamaños y dirección de crecimiento de los cultivos. En tomate aunque tiene raíces grandes no le robará el espacio a cebollas, zanahorias o ajos, que van a mucha profundidad. Las lechugas al apenas tener raíces no van a molestar. Y la albahaca, la gran compañera del tomate, ahuyentará al pulgón y a las plagas que más les gusta el tomate. O si decides usar ajo, el gran fungicida te aseguras suelos libres de hongos.
La presencia de flores, además de aportar belleza a nuestros balcones y huertos, aportan una biodiversidad exquisita a nuestros suelos y entornos. Algunas nos ayudan a mejorar el nitrógeno o fósforo y luchar contra nemátodos, pulgón o tantas plagas más. Y además atraerán a polinizadores, que tanto necesitan nuestras hortalizas.

Es imprescindible que realicemos rotaciones de cultivos: el objetivo es no cultivar en el mismo lugar plantas a las que ataquen las mismas plagas o enfermedades para no fomentarlas. Se recomienda dejar pasar al menos tres años antes de volver a cultivar la misma hortaliza de primavera u hortalizas de la misma familia, en el mismo lugar. La rotación de cultivos anual sirve para controlar las plagas y enfermedades que hacen su ciclo en el suelo y para mejorar el aporte de nutrientes. Hay mucha información y tablas a este respecto. Nosotras contamos con mucho libros que te ayudarán a pensar cómo organizar tu huerta de verano.
El sustrato es la tierra con la que llenamos nuestros contenedores. Suele ser una mezcla de materiales que unidos, cumplen estos requisitos: Ser esponjoso para que la planta pueda respirar. Ligero, por una cuestión de peso retención de humedad (efecto esponja) tener nutrientes.

Por ello llevan abono como base del sustrato se suele usar turba o fibra de coco. Preferimos la fibra de coco porque, a pesar de que se trae desde bastante lejos, es un recurso ilimitado proveniente de un residuo. Por tanto reciclándolo, estamos usando una alternativa a la turba, que es un recurso no renovable y su extracción es poco ecológica, ya que no da tiempo a que se regenere.
Como abono, lo ideal al empezar es usar humus de lombriz. Son excrementos de lombrices y es un excelente abono orgánico, aunque también se puede usar compost, guano, estiércol… Nosotras apostamos por la mezcla de fibra y humus, en una proporción de 3 partes de fibra por 1 de humus. Somos conservadoras con el humus porque no todas las hortalizas necesitan tanto abono.
Si vamos a plantar hortalizas más exigentes, tendremos que añadir más humus a la mezcla, quizá en una proporción de 60-40. Las hortalizas de primavera-verano son muy exigentes con el suelo. Por lo que es importante abonar cada 15 días, para asegurarnos buenos frutos.
Humus de Lombriz. Saco (42 L)
Una cuestión a tener en cuenta para poder planificar nuestro huerto, es el tiempo que tarda una hortaliza en poder ser cosechada. Por ejemplo, la berenjena tardará entre 8-11 semanas, después del trasplante a producir frutos. El tomate, en cambio, unas 15 semanas. Pero la planta en sí nos podrá dar frutos hasta septiembre, seguramente. Algo similar sucede con el resto de solanáceas, tienen una larga durabilidad.
También tenemos frutos u hortalizas de ciclos cortos, como puede ser el rabanito, o lechuga, espinacas o acelgas. Aunque estas últimas se pueden ir cosechando con la planta en tierra y que siga produciendo. Esta puede ser una de nuestras fuentes para el diseño del huerto. Ya que la combinación de ciclos nos permitirá tener varias cosas al mismo tiempo.

Consulta aquí qué puedes sembrar en primavera y todas las tareas de marzo. Si quieres saber todo sobre cómo montar y planificar un macetohuerto en la ciudad te recomendamos este libro:
Para tener una huerta sana, acertar con el riego es fundamental. El agua es el mecanismo que tiene la planta para absorber nutrientes del suelo. De ahí su importancia. No todas las plantas tienen las mismas necesidades de agua, por eso es importante saber qué quiere cada una, para combinarla de la mejor manera, para que a la hora de regar no estemos sufriendo.
El verano y el calor, nos obliga a tener una especial atención en este tema. Ya que la tierra se seca mucho más rápido y en macetas, a veces, tenemos que regar hasta dos veces al día. Podemos pensar también en sistemas de riego automatizados, o riegos individuales conectados a bidones u otros contenedores de agua. Pero controlar el estrés hídrico en las plantas, puede definir la supervivencia o no de nuestra planta. Ahora solo tienes que planificar tu huerta de primavera y verano ¡y empezar a disfrutar!
Para tener un huerto sano y productivo hay que hacer muchísimas tareas. En esta guía te contamos cómo planificar tu huerta de primavera-verano sin morir en el intento. Sabemos que son tantas cosas las que hay que tener en cuenta que a veces nos abruman. Pero con un poco de orden y sabiendo cómo y cuándo ir haciendo esas tareas todo se vuelve mucho más sencillo:

Elige plantas adaptadas a la luz solar de tu terraza, usa macetas con buen drenaje y riega regularmente. Considera el espacio, la estética y aprende sobre las necesidades específicas de cada planta.
En primavera, puedes sembrar hortalizas como tomates, pimientos, pepinos, zanahorias, espinacas y lechugas.
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¿Vives en una ciudad y sueñas con cultivar tus propias verduras, hierbas o flores, pero el espacio es limitado? Las mesas de cultivo podrían ser la solución perfecta para ti. Ideales para balcones, patios o incluso interiores, una mesa de cultivo te permite aprovechar al máximo cada centímetro de espacio vertical y horizontal disponible en tu terraza o patio. En este artículo te descubrimos cómo este versátil mueble puede revolucionar tu manera de tener un huerto urbano.

Existen varios tipos de mesas de cultivo, cada una con características y beneficios únicos. Aquí te muestro algunos de los más comunes:
Mesas elevadas: Estas mesas están elevadas del suelo, lo que facilita el acceso y el cuidado de las plantas, especialmente para personas con movilidad reducida. Son ideales para jardines pequeños, patios o balcones.
Cada tipo de mesa de cultivo tiene sus propias ventajas y características, por lo que es importante elegir la que mejor se adapte a tus necesidades y preferencias personales. ¡Puedes incluso construir la tuya!

Considera mesas de cultivo fabricadas en materiales duraderos y resistentes al clima, como la madera tratada, el metal o el plástico reciclado. Además, asegúrate de que el material sea seguro y no libere toxinas en la tierra.
Evalúa el espacio con el que cuentas y elige un diseño que se ajuste armónicamente a tu entorno. Las dimensiones deben permitir un fácil acceso a todas tus plantas sin necesidad de estirarte más de la cuenta.
Un buen sistema de drenaje es esencial para prevenir el encharcamiento y garantizar que tus plantas tengan la cantidad adecuada de humedad. Busca mesas de cultivo con agujeros de drenaje o bandejas diseñadas para este fin.
Humus de Lombriz. Saco (5 L)
Pensar en un diseño inteligente en tu mesa de cultivo te ayudará a organizar tus plantas de manera eficiente y a maximizar el espacio disponible. Puedes utilizar técnicas como la siembra en cuadrícula o en espiral, que permiten plantar más plantas en un espacio reducido y facilitan el acceso para el riego y el mantenimiento.
Planificar la ubicación de tus cultivos de manera estratégica te permitirá aprovechar al máximo la luz solar y el espacio disponible en tu mesa de cultivo. Agrupar las plantas con requisitos similares de luz y agua juntas te facilitará el cuidado y la gestión de tu jardín, y evitará la competencia por los recursos entre las plantas.
Las mesas de cultivo son una forma estupenda de llevar la jardinería a tu hogar urbano, ofreciendo flexibilidad, conveniencia y control sobre tu entorno de cultivo. No importa si eres un jardinero experimentado o un principiante entusiasta, con la mesa de cultivo adecuada, ¡puedes transformar incluso el espacio más pequeño en un huerto súper productivo!

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Llegó mayo, y con él la temporada más gratificante para sembrar en nuestro huerto, pero también de mucho trabajo: entutorar, podar, abonar y por supuesto ¡seguir sembrando!
El mes de mayo nos trae sol, y es un gustazo trabajar así, pero también es cierto que muchas de las actividades del huerto se van intensificando: siembras, trasplantes, aplicar los primeros tratamientos…
Ya hemos visto las tareas de marzo y abril, muchas las podemos empezar en mayo aún. Si no hace mucho calor (aunque viendo el panorama cada vez va a ser más difícil), podemos realizar tareas de abril que se nos han pasado. Pero mayo viene con mucha carga de trabajo.
Si estamos en un lugar con un clima libre de heladas, en este momento ya podremos trasplantar y hacer siembra directa de prácticamente todo lo que se suele sembrar en primavera. En climas muy cálidos habrá que tener mucho cuidado de sembrar cosas que aguanten el verano.
Por lo demás, estamos ante todo un mundo de posibilidades hortícolas que son la gran mayoría. Hasta lechugas podremos plantar siempre que sean variedades que empiecen a resistir las subidas a flor prematuras por las altas temperaturas y mayores horas de luz.
Podremos seguir sembrando puerros, acelgas, apios, remolacha, zanahorias, rabanitos, lechugas, pero este tipo de productos son los que ya llevamos meses cultivando.
Realmente lo que apetece ya son los pepinos, berenjenas, tomates, calabacines, melón, sandías… Además, ya podríamos empezar a sembrarlas si las conseguimos en plantel. Aunque nosotras somos muy pro semilleros, sabemos que no siempre es fácil hacerlo y que hay gente con una mano excepcional, que nos puede ofrecer una calidad única como el plantel de La Troje.
Os dejamos con nuestro calendario de siembra descargable del mes de mayo para que no os pille el toro con ningún cultivo primaveral. Podéis descargarlo pinchando aquí. Y si lo que en realidad queréis es saber qué hacer en junio, ya sabéis qué hacer.
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Los mosquitos no solo son muy molestos en verano, sino que además pueden ser portadores de enfermedades graves como el dengue, la malaria, y el virus del Zika. Afortunadamente, existen muchas formas de mantenerlos alejados sin recurrir a productos químicos agresivos. Los repelentes naturales han ganado popularidad en los últimos años debido a sus propiedades efectivas y su bajo impacto en la salud y el medio ambiente. Vamos a contarte cuáles son los productos naturales más efectivos para mantenerlos lo más lejos posible.
Algunos aceites esenciales, así como un gran número de plantas o extracto deajo que puedes hacer tuo comprar, son buenos repelentes.
El aceite de eucalipto de limón es uno de los repelentes naturales más conocidos y recomendados. Este aceite, que proviene de las hojas del árbol de eucalipto, ha demostrado ser tan eficaz como los repelentes químicos en varias pruebas científicas. Contiene un compuesto llamado cineol, que tiene propiedades antisépticas y repelentes. Para usarlo, mezcla unas gotas de aceite esencial de eucalipto de limón con un aceite portador como el aceite de coco o de almendra y aplícalo directamente sobre la piel.
El aceite de eucalipto de limón no solo repele a los mosquitos, sino que también proporciona una sensación refrescante en la piel. Además, su aroma es agradable, lo que lo convierte en una opción atractiva para quienes prefieren evitar los olores fuertes y sintéticos de los repelentes comerciales.
Otro repelente natural popular es el aceite de citronela, extraído de las hojas y tallos de varias especies de hierba de citronela. La citronela es un ingrediente común en velas, aceites y aerosoles repelentes de mosquitos debido a su fuerte aroma cítrico, que los mosquitos encuentran desagradable. Aunque su efectividad puede ser de menor duración que la de algunos repelentes químicos, su seguridad y baja toxicidad lo hacen ideal para su uso en interiores y exteriores.
Para maximizar su efectividad, la citronela puede aplicarse directamente en la piel, o bien se puede usar en difusores y velas en el hogar. También es posible plantar citronela en el jardín para repeler mosquitos en el entorno inmediato.
La lavanda es conocida por sus propiedades calmantes y relajantes, pero también es un excelente repelente natural de mosquitos. El fuerte aroma floral de la lavanda es particularmente ofensivo para estos insectos. Además, la lavanda tiene propiedades antiinflamatorias, por lo que es útil no solo para prevenir picaduras, sino también para aliviar la picazón y la irritación si ya te han picado.
Puedes utilizar la lavanda en forma de aceite esencial aplicado en la piel, o bien colocar bolsitas de flores secas en diferentes áreas de tu casa. También puedes preparar un spray casero mezclando agua con unas gotas de aceite de lavanda y rociarlo en las habitaciones, cortinas y ropa de cama para mantener bien alejados a los mosquitos.
La albahaca es una planta aromática común en muchas cocinas, pero también es un repelente de mosquitos natural muy efectivo. Los mosquitos no soportan el aroma fuerte y picante de la albahaca, lo que hace que esta planta sea una excelente opción para cultivar en jardines y en macetas cerca de ventanas y puertas.
Además de cultivarla, puedes extraer el aceite esencial de la albahaca y aplicarlo en la piel. Otra opción es frotar hojas frescas de albahaca directamente sobre la piel para liberar su aroma y compuestos repelentes. Esta práctica es especialmente útil si tienes una planta de albahaca en tu jardín o en la cocina, ya que siempre tendrás acceso a un repelente fresco y natural.
La menta es otra planta cuyo aroma repele eficazmente a los mosquitos. Además de su uso culinario, el aceite esencial de menta puede ser utilizado como un repelente de insectos. Su frescura no solo es agradable para las personas, sino que también actúa como un disuasivo para los mosquitos.
Puedes aplicar aceite esencial de menta en las muñecas, tobillos, y detrás de las orejas, o preparar un spray natural combinando agua y unas gotas de este aceite. Al igual que la albahaca, la menta es fácil de cultivar en casa y es útil tenerla cerca para frotar las hojas frescas directamente sobre la piel cuando sea necesario.
El romero es una hierba culinaria con un aroma fuerte que también es eficaz para mantener a los mosquitos a raya. Puedes utilizar romero fresco o seco, pero la mejor forma de aprovechar sus propiedades repelentes es mediante el uso de su aceite esencial.
El romero es particularmente efectivo cuando se quema como incienso o en una fogata al aire libre, lo que libera sus compuestos repelentes en el aire. También puedes hacer un spray natural con romero hirviendo sus hojas en agua y luego utilizando el líquido resultante en un rociador.
Aunque su aroma no es del agrado de todos, el ajo es un repelente de mosquitos muy eficaz. Contiene compuestos de azufre que, una vez ingeridos o aplicados en la piel, emiten un olor que repele a los mosquitos. Comer ajo regularmente puede ser suficiente para mantener a los mosquitos alejados de manera sutil. Sin embargo, si prefieres no consumirlo, también puedes hacer un spray repelente triturando ajo y mezclándolo con agua para rociarlo alrededor de las áreas donde deseas evitar los mosquitos.
Los repelentes naturales pueden ser tan efectivos como los productos químicos en ciertas condiciones. Sin embargo, suelen requerir aplicaciones más frecuentes debido a su menor duración.
Algunos aceites esenciales pueden causar irritación en personas con piel sensible. Es recomendable hacer una prueba en una pequeña área de la piel antes de usar cualquier repelente natural extensivamente.
Muchos repelentes naturales son seguros para niños, pero se deben utilizar con precaución. Aceites como el de eucalipto de limón no son recomendados para niños menores de 3 años. Consulta con un pediatra antes de usar aceites esenciales en niños.
La mejor forma de aplicar repelentes naturales es diluyendo aceites esenciales en un spray antes de aplicarlos en la piel. También se pueden usar en difusores o velas para mantener los mosquitos alejados de áreas específicas.
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El País julio 2022: Huertos urbanos: siete errores de principiante y cómo evitarlos
El País Septiembre 2022: Plantas gratis o cómo aprender a cultivar las semillas de las frutas y verduras que tienes en la cocina
Si tienes un huerto ya sea en bancales, en cajones, en terreno o en macetas ha llegado el momento de ir retirando poco a poco los cultivos de la anterior temporada. Habrá que pensar y preparar la tierra para bancales de huerto ya que conlleva muchas tareas que nos conviene ir preparando con tiempo.
Diseñar y pensar el espacio para las nuevas plantas que podremos hacer en semilleros o en plantones es imprescindible. Es momento también de podar los árboles frutales y arbustos. Una vez cosechemos y disfrutemos de las últimas verduras de la temporada será el momento de empezar con las tareas que veremos a continuación.
No dejéis que se os acumule el trabajo del huerto y disfrutaréis de unos resultados perfectos. ¡Recordad que todos estos consejos también son válidos para los macetohuertos!
Te contamos paso a paso las tareas para preparar tu huerto:
Lo primero que tenemos que hacer es retirar los restos de las plantas que queramos desechar de la temporada anterior.
Luego es importante remover muy bien la tierra, para que quede suelta con una azada, horca o una pala. Después le echaremos materia orgánica para que la tierra quede más esponjosa y las raíces de las hortalizas agarren mejor.
Humus de Lombriz. Saco (5 L)
Debemos añadir unos 5 o 10 cm de estiércol, compost o humus de lombriz en la superficie del suelo donde queremos cultivar. En los macetohuertos aprovecharemos el sustrato de cultivos anteriores retirando los restos vegetales y mezclando con un 30% de humus de lombriz, de esta manera rellenaremos nuestros contenedores y estarán listos para los cultivos de primavera.
Es importante acolchar, ya sea con cortezas, paja, hojas… para evitar que la tierra pierda humedad. Si vamos a hacer siembra directa en nuestro terreno o bancal, tenemos que esperar a que nuestras semillas broten y luego poner el acolchado.
Mientras vais cosechando y retirando cultivos no olvidéis protegerlos contra el frío. Esto lo debéis tener en cuenta, sobre todo, por las noches o en días de mucho viento. Utilizar una manta térmica para que vuestras plantas no corran peligro de heladas es la mejor opción. Los que tengáis mesas de cultivo debéis prestar atención a las rachas de viento. Al estar más elevadas son más propensas y nuestros cultivos pueden llegar a sufrir por causa del viento. Siempre es buena idea ponerlas en un lugar más resguardado del viento. También debéis prestar atención al riego, que ahora debe ser más escaso y espaciado, lo suficiente para mantener la humedad del sustrato.
Lo primero que debemos hacer es revisar el calendario de siembra para poder organizarnos y saber qué es lo que podemos ir plantando en cada momento. Y así diseñar nuestro huerto de primavera en bancales o incluso en macetas. Esto nos va a ayudar a planificar todo el cultivo del año.
No es mal momento para comenzar a hacer semilleros protegidos. Si estamos en primavera, de casi todas las plantas de la huerta de primavera-verano: solanáceas (tomate, pimiento, berenjena), cucurbitáceas (pepino, calabacín, sandía) y de este modo adelantar un poco nuestra cosecha.
Cuando nuestros plantones tengan unas cuantas hojas verdaderas es hora de trasplantarlos
Sabemos que no siempre es fácil tener todo el huerto de nuestras semillas. A veces es mejor pensar en comprar o intercambiar planteles, para empezar a trasplantar todas esas hortalizas. Os contamos plantas sencillas de cuidar, muy productivas y agradecidas.
En este vídeo te enseñamos cómo preparamos la tierra de nuestro huerto el pasado otoño y plantamos el plantel que nos había dado nuestra siembra en semilleros:
Tenemos muchas cosas que hacer en nuestros huertos de cara a la primavera-verano. Que es la época más dura para cultivar, hay muchas cosas a tener en cuenta y hay que organizarse.
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¿Sabías que un hotel de insectos es una de las mejores maneras de evitar las plagas en tu jardín o en tu huerta? Los insectos beneficiosos mantienen el equilibrio del ecosistema, polinizan y telibran de pulgones y otras plagas del huerto. ¿Cómo puedes darles la bienvenida y crear un espacio donde puedan prosperar? Construyéndoles un hoteles de insectos caseros. En este post te contamos cómo.
¿Qué es exactamente un hotel para insectos casero y por qué deberías construir uno en tu jardín? Los refugios para insectos, son más que simples refugios: son un oasis de biodiversidad y un santuario para los insectos beneficiosos. Estas estructuras no solo brindan un hogar seguro para una variedad de insectos, sino que también desempeñan un papel crucial en la promoción de la polinización y en el control natural de plagas en tu huerto o jardín.
Los hoteles para insectos vienen en diferentes formas y tamaños, cada uno diseñado para atraer a una variedad específica de huéspedes. Desde un restaurante de mariposas hasta un camping de bichos y sabandijas, las posibilidades son infinitas. Al construir tu propia casa de insectos, puedes personalizarlo para satisfacer las necesidades de las especies locales y fomentar la diversidad en tu entorno.

Antes de sumergirte en la construcción, es crucial recoger los materiales adecuados. La naturaleza ofrece una amplia gama de elementos que pueden convertirse en albergues y refugios para los insectos. Desde troncos de madera hasta cañas de bambú, pasando por ladrillos y paja, cada material aporta su propia textura y ambiente a este hotel de la vida silvestre. Recuerda, la diversidad de materiales garantiza una mayor variedad de insectos que se sentirán atraídos por tu creación.
Ahora que tienes todos los materiales reunidos y una comprensión clara de lo que implica la construcción de una casa de insectos, es hora de empezar a trabajar. Aquí hay algunas ideas para las diferentes habitaciones que puedes incluir en tu hotel:

Si prefieres comprar hotel, tenemos esta versión, pequeña pero muy útil para abejas, mariquitas y bicho tijereta:

La ubicación de tu hotel de insectos es crucial para su éxito. Idealmente, debería estar orientado hacia el sur o suroeste, protegido del viento y cerca de áreas cultivadas o de flores silvestres. Piensa en él como un restaurante de lujo para insectos, donde puedan disfrutar de un festín de polen y néctar justo al lado de su nuevo hogar. Además, asegúrate de que el hotel esté elevado del suelo y ofrezca refugio contra el mal tiempo.
Los insectos que habitarán tu hotel son una variedad diversa y fascinante. Desde abejas y abejorros hasta arañas y avispas, cada especie desempeña un papel único en el ecosistema del jardín. Al proporcionarles un refugio acogedor, estarás fomentando la biodiversidad y fortaleciendo la salud de tu huerto o jardín.
Las avispas polinizan al alimentarse de néctar y transportar polen de una flor a otra. Además, al igual que las abejas, desempeñan un papel en la descomposición de materia orgánica, ayudando en el reciclaje de nutrientes en los ecosistemas. Las larvas de algunas avispas son una fuente importante de alimento para aves, mamíferos y otros insectos, contribuyendo a la cadena alimenticia.
Hotel de Insectos Triangular
Construir un hotel de insectos en tu jardín es una forma maravillosa de fomentar la biodiversidad y crear un santuario para la vida silvestre. No solo estarás proporcionando refugio y alimento para una variedad de insectos beneficiosos, sino que también estarás contribuyendo al equilibrio natural del ecosistema. Así que adelante, reúne tus materiales, desata tu creatividad y construye un hogar para estos pequeños héroes que hacen del jardín un lugar mejor.
Un hotel de insectos proporciona refugio a insectos beneficiosos como abejas, mariquitas y crisopas, que ayudan en la polinización y control de plagas en el jardín, promoviendo así la biodiversidad y la salud de las plantas.
Puedes utilizar una variedad de materiales naturales como troncos de madera, ladrillos, cañas de bambú, paja y palos para construir diferentes estructuras que sirvan de casas para insectos.
Es ideal ubicar la casa para insectos en un área protegida del viento y orientada hacia el sur o suroeste, cerca de flores o cultivos para proporcionar alimento a los insectos. Debe estar elevado del suelo y ofrecer refugio contra el mal tiempo.
Una variedad de insectos beneficiosos como abejas solitarias, abejorros, mariquitas, crisopas y arañas pueden encontrar refugio en un hotel de insectos, contribuyendo así a la polinización de las plantas y al control natural de plagas.
Con todas las pautas que te damos en este artículo, puedes hacer un hotel de insectos con los peques.
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Cultivar tomateras en maceta es muy fácil si seguimos una serie de pautas. ¿Qué necesitamos para cultivar tomates en maceta? Es muy fácil: una maceta o macetas bien grandes, mucho sol y mucha agua. Pero un elemento es clave si vamos a cultivarlos en maceta y no en terreno: el abonado… Vamos a daros cuatro sencillas pautas para cultivar tomates en vuestras macetas: ubicación, riego, tamaño de la maceta y sustrato.
Cuando tenemos un huerto en el jardín, no tenemos que preocuparnos más que de sembrar tomates en maceta preparando con aticipación nuestros semilleros de nuestras variedades de tomate favoritas, plantarlos y abonar regularmente. Sin embargo cuando lo hacemos en maceta, hay que tener en cuenta una serie de factores que van a ser determinantes en nuestro éxito como macetohuerteros. Te dejamos varios consejos para tener éxito en el cultivo del tomate en maceta:
Las tomateras requieren de al menos 6-7 horas de sol y los tomates que se cultivan en maceta no iban a ser menos (si son más horas, muchísimo mejor).
Las tomateras necesitan riegos profundos y espaciados. En maceta, la tierra se seca antes, por lo que tendremos que regar más.
Si vamos a cultivar tomates en maceta, hay algo que debemos tener muy claro desde el principio:
El tamaño de la maceta para tomateras depende del tipo de tomatera que estás cultivando y de factores como la variedad, el sistema de raíces y tus preferencias de manejo. Sin embargo, aquí tienes algunas pautas generales:
Recuerda que las tomateras tienen sistemas de raíces extensos, por lo que es crucial proporcionar suficiente espacio para un desarrollo saludable. Además, asegúrate de que las macetas tengan agujeros de drenaje para evitar problemas de encharcamiento.
Cualquier tierra que tengas por casa es buena para cultivar tomateras en maceta si la mezclas con humus de lombriz. Si empiezas desde el principio la mezcla ideal es fibra de coco y humus de lombriz. Conviene también que sea rica en calcio para evitar la enfermedad de la peseta del tomate o podredumbre apical.
La elección adecuada del sustrato es esencial para el cultivo exitoso de tomates en maceta. Aquí tienes algunas características clave que debería tener la tierra para cultivar tomates en contenedores:
Tienes que tener en cuenta el abonado, la poda y el entutorado de las tomateras:
¿Cómo abonar tomates en maceta? Para abonar las plantas de tomate en maceta se puede usar humus de lombriz aplicándolo cada 15 días o mensualmente; guano en polvo y/o líquido o cualquier otra clase de abono ecológico.
Tanto si cultivamos en maceta como si lo hacemos en suelo, el entutorado es importante si nuestras tomateras son de porte indeterminado (Mata alta); en caso contrario no es necesario entutorar ni podar. Estos chupones que quitamos a la tomatera, los podemos aprovechar y enraizarlos para tener nuevas plantas de tomate en solo 15 días. Aquí tenéis un post muy interesante para aprender sobre la poda de los tomates.
La poda de tomateras en maceta es una práctica importante para fomentar un crecimiento saludable, aumentar la producción de frutas y mejorar la circulación del aire. Aquí hay algunos consejos sobre cómo podar tomateras en maceta:
Los chupones son brotes laterales que crecen en las axilas entre el tallo principal y las ramas laterales. Para fomentar un solo tallo (técnica de poda de una sola vara) y dirigir la energía hacia la producción de frutas, puedes eliminar estos chupones.
A medida que la planta crece, las hojas inferiores pueden volverse amarillas o enfermarse. Retira estas hojas para mejorar la circulación del aire y prevenir enfermedades.
Para limitar la altura y fomentar un crecimiento más compacto, puedes cortar o despuntar las extremidades de la tomatera. Esto puede ser especialmente útil en variedades de crecimiento indeterminado.
Retira cualquier hoja que muestre signos de enfermedad o daño. Esto ayuda a prevenir la propagación de enfermedades y permite que la planta concentre sus recursos en áreas más saludables.
Si quieres profundizar sobre el cultivo de tomateras en maceta o de cualquier otra hortaliza en un macetohuerto, te recomendamos este libro para urbanitas que quieren empezar un huerto:
Hay muchísimas variedades de tomates, tantas, que sería imposible enumerarlas todas. Lo importante es tener en cuenta que entre todas ellas podemos distinguir entre variedades de mata alta y de mata baja. Algunas diferencias entre ellas son:
En esta guía te explicamos cómo cultivar tomates, especialmente en macetas: tamaños de los contenedores, cuándo hacer semilleros protegidos del frío, cómo abonarlos o prevenir las plagas. Todo sobre el cultivo tomatero en esta completa guía gratuita:
Ahora que ya tienes toda la información necesaria, ¿a qué esperas para cultivar tus propios tomates?
Para abonar tus tomateras bastará con echar un buen puñado de humus de lombriz sobre las macetas cada 15 días.
Bastará con mezclar fibra de coco con humus de lombriz. Esta mezcla es acolchada, nutritiva e ideal para cualquier cultivo de hortalizas en maceta.
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